Mi hijo de 4 años y el fútbol

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Desde que era muy, muy pequeñito el gorila R tiene pasión por el balón. De bebé le gustaba jugar con las pelotas de trapo y en cuento empezó a ponerse de pie, empezaron las patadas a la bola. Con dos años jugaba con sus amigos a fútbol en la plaza. Bueno, jugaba él porque los otros lo que hacían era correr detrás de la pelota y él gritaba ¡Así no, así no, hay que pasarla! [Un Pep Guardiola en potencia ;)]. Sigue leyendo