
Me encanta cuando empieza el buen tiempo porque significa que se acerca el veranito, y sobre todo porque parece que las vacaciones están aquí mismo, a la vuelta de la esquina. Pero ¡no! Hasta agosto todavía quedan dos meses llenos de obstáculos en la organización de la logística familiar. Leer más…


Los gorilas nacieron con poco peso pero con mucho pelo así que no tardamos mucho en tener que cortárselo. Es uno de los temas que más dolores de cabeza nos ha traído: lloros, berrinches, trasquilones. Ahora, con casi cuatro años, ya le han cogido el gustillo a las tijeras pero es que, además, hemos encontrado la pelu ideal.
En casa somos fans de las ballenas, los delfines y los peces payaso [sobre todo si se llaman Nemo] y nos encantan las historias del mar. Por eso La Ballena es uno de nuestros libros favoritos a la hora del cuento de leer antes de dormir [luego viene el cuento a oscuras, luego qué hemos hecho hoy, luego mami, quiero agua, luego mami me pica el ojo, luego… total que se nos hacen las diez de la noche…].
Desde hace tiempo los gorilas querían ir al cine. Algunos de sus amigos ya habían ido y les habían explicado hay un tele muy grande [creo que no se hacían a la idea de cómo de grande es una pantalla de cine], está a oscuras y salen dibujos. Y claro ellos no se lo querían perder.
Esta semana en la sección Leer con gorilas nos hemos ido al teatro de la mano de Boolino. Nos han hecho llegar este genial álbum ilustrado:

